El Gobierno realizó este jueves la audiencia pública de segmentación y nueva Canasta Básica Energética (CBE) para validar legalmente la masiva quita de subsidios a los hogares, asignar mejor la ayuda del Estado y reducir el déficit fiscal.
Allí, en una diapositiva, el equipo de la Secretaría de Energía estimó que las familias argentinas tendrán un gasto promedio de entre $ 30.000 y $ 40.000 por mes si tienen un «consumo razonable». Los subsidios llegarán a los usuarios cuando el valor de su CBE (que tendrá en cuenta la cantidad de personas en un hogar, la zona bioambiental y la localidad) supere el 10% de los ingresos del «grupo conviviente», como un diferencial sobre ese 10%.